Apostar es un deporte de caballeros

Apostar es un deporte de caballeros

 Muchas veces hemos escuchado esta expresión sin llegar a comprenderla a profundidad, pues bien, te daré algunas pistas que quizás eviten que pases alguna vergüenza o peor aún, que quedes en la ruina. Estoy a punto de revelarte un secreto del que la mayoría de los apostadores profesionales prefiere no hablar.

Es mejor que tengas la mente abierta, porque lo que estoy por revelarte podría no resultarte cómodo, más aún si eres habitué de las páginas de apuestas o incluso de los casinos reales. Sin embargo, aunque resulte una verdad incomoda puede salvar tu mesada, tu hipoteca e incluso tu matrimonio.

¿Cómo distinguir a un verdadero caballero en la mesa?

Un caballero nunca apuesta por necesidad, de hecho, nadie sensato debería apostar nunca por necesidad, considerando que existe siempre la posibilidad de perder el juego. Esa es la razón por la cual los jugadores profesionales siempre tienen un presupuesto semanal o mensual y se ajustan a él.

No tiene sentido apostar más allá que una cantidad fija, un caballero sabe que la diversión tiene un límite y que quebrarlo abre las puertas del vicio. Tanto como con cualquier placer, bien sea el vino, el tabaco o el amor, los límites definen quienes somos y carecer de ellos sólo nos hará perder nuestro dinero y a nuestros amigos.

Dicho lo anterior, un caballero real, también una dama, sabe que es mejor no mezclar nunca placeres. Es decir, si estás en un casino real disfrutando de un buen juego de blackjack, no tiene sentido que cargues tu hígado de más. Una vez te hayas hartado de jugar, puedes entregarte al placer del ‘flaneur’, tomar unos tragos, ver y ser visto.

La razón por la que los casinos, tanto los digitales como los reales, eligen croupieres tan atractivos es para distraerte, créeme cuando te digo que no están interesados en salir contigo, si sonríen o flirtean contigo, es porque de esa manera estarás más dispuesto a apostar, entender este límite te ahorrará más de una vergüenza y muchos malentendidos.

¿Qué ventajas tiene ser un caballero en la mesa?

La principal es que llegarás a final de mes sin tener que preguntarte si podrás cubrir tus deudas de juego, pero además, podrás hablar con total tranquilidad de tus hábitos de juego con tus amigos y familia sin que eso represente un problema para ellos o para ti mismo. Jugarse unos euros a la semana puede ser completamente normal, como tomar unas cañas el viernes.

Después lo que queda, es simplemente la certidumbre de ser una mejor versión de ti mismo, lo que los griegos llamaban ‘eudaemonia’. Controlar tus placeres y entender que la respuesta a la frustración por una apuesta fallida no necesariamente es una apuesta mayor, será un mensaje muy poderoso para la gente que te rodea: estamos con un caballero real.

Parecen tonterías, pero a veces nuestras virtudes le dan sentido a nuestros vicios, si eres un aficionado a los juegos de azar como yo, eventualmente entenderás que la relación con el azar es mucho más placentera cuando somos nosotros quienes la controlamos.